Shaw, el laico que buscan beatificar


La figura de Enrique Shaw y su proceso de canonización -previa beatificación- es el tema de la charla que dictará Ignacio Iribas, hoy a las 19.30 en la Unsta (9 de Julio 165). El evento fue organizado por la filial Tucumán de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, que está impulsando fuertemente la santificación de Shaw, un empresario laico fallecido en 1962 y que ya fue declarado Siervo de Dios.

Shaw fue marino y empresario; contrajo matrimonio con Cecilia Bunge, con quien tuvo nueve hijos. Por su vida ejemplar, la Iglesia aceptó que se inicie su proceso de canonización y desde 2001 es considerado Siervo de Dios. Promovió e impulsó el crecimiento humano de sus trabajadores inspirándose en la Doctrina Social de la Iglesia, fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y escribió numerosos libros y folletos y brindó conferencias.

Según la ACDE, Shaw, que era un empresario de alta posición económica, tenía la aspiración de ser obrero, pero luego se convenció de que su misión era la evangelización y el progreso social de los trabajadores desde su rol de dirigente de empresa.

“También se valora su alegría, su valentía y su preocupación por los más necesitados, y la perseverancia que mantuvo en todo lo que emprendía”, dice la ACDE.

La charla de Iribas será testimonial, según él mismo anticipó. “Si bien los detalles los daré durante esta conferencia, puedo asegurar que recibí varias gracias, tanto en el ámbito familiar como laboral. Me siento privilegiado de que el vicepostulador de la causa, Fernán de Elizalde, me haya dado la posibilidad de conocer a este ‘santazo’”, sostuvo.

Iribas agregó que busca difundir la causa de Shaw para que se conozca más de su vida y de su compromiso cristiano por el bien común. “Quiero promover la oración para que podamos tener un santo laico y empresario argentino. Sería el primer caso en la historia mundial de la Iglesia”, puntualizó.

Añadió que el papa Francisco expresó durante una entrevista que conocía muy bien el proceso y consideraba que Shaw era un santo. “No era incompatible ser rico con la santidad”, destacó Iribas.

Fuente: La Gaceta de Tucumán | 5 de septiembre 2017